Muchas veces imaginamos nuestras vidas con personas que nos hacen bien, ya sea con amigos, con familiares, porque en un momento dado debemos decidir nuestro bienestar tanto físico, mental como espiritual. Es allí donde nos empezamos a cuestionar que es el amor, y si el amor verdadero se encuentra a la vuelta de la esquina de donde uno vive. Debemos buscarlo fervientemente o debemos tener paciencia para esperar, porque quizás nos pasamos toda la vida esperando algo que nunca llega y cuando lo buscamos nos termina lastimando.
La cuestión está, en ser centrado con uno mismo y ser realista, ver más allá pero tampoco irse tan lejos, que quiero decir, pasa mucho que el hombre se preocupa por el presente (olvidándose del futuro) y la mujer se preocupa mucho del futuro (olvidándose del presente). Hay que encontrar un equilibrio de ambos, porque sino se descuida la pareja y se entra en roces donde uno no sabe si está
haciendo las cosas bien o mal y cuando se da cuenta de ello ya es demasiado tarde.
Pero, como empezar si todavía no tengo pareja o ya la tengo pero tengo dudas. Lo fundamental es mirar si esa persona puede ser la madre de tus hijos o los padres de tus hijos, es decir, suena un poco exagerado pero influye mucho en las decisiones de pareja seguir si tenemos en cuenta esto. Para darnos cuenta de ello, es una fracción de segundo, es un instante donde miramos a esa persona y tenemos la seguridad de que es la ideal, y nos permite tener esa tranquilidad y poder seguir con nuestros proyectos de vida.
{ 1 comment }


